Hay destinos que no se visitan: se toman. Morella es uno de ellos. Llegar a esta ciudad amurallada del interior de Castellón es como avanzar con paso firme hacia la Edad Media, cruzar puertas fortificadas, levantar la vista y sentir que la historia sigue vigilando desde lo alto.
Nuestra escapada fue de tres días, con base en Morella, aprovechando para conocer también Peñíscola y acercarnos hasta el Parrizal de Beceite, ya en Teruel. Pero fue Morella la que terminó conquistándonos sin resistencia.
No es casualidad. Morella forma parte de la red de Los Pueblos Más Bonitos de España desde 2013 y, además, la Organización Mundial del Turismo le otorgó el galardón de «Best Tourism Village» en 2021. Motivos no le faltan.
En este artículo te mostramos 10 lugares imprescindibles que ver en Morella, pensados como un recorrido que invita a tomar la plaza, caminar sin prisa y dejarse llevar por siglos de historia.
1. Área de Autocaravanas, excelente mirador de Morella

Aunque actualmente se encuentra cerrada, merece la pena mencionar este espacio por su ubicación privilegiada. Situada a apenas 1,5 km del casco histórico, es un excelente mirador desde el que obtener una primera panorámica de la ciudad amurallada.
Un buen lugar para detenerse, reponer fuerzas, improvisar un pícnic y empezar a comprender la posición estratégica de Morella, dominando el territorio desde las alturas.
Te dejamos enlace para consultar la Información oficial.
2. Portal y Torres de Sant Miquel

Aquí comienza, para muchos, la auténtica toma de Morella. Las Torres de Sant Miquel forman parte de la muralla medieval y son una de las principales puertas de acceso al casco urbano.
Muy cerca se encuentra un parking de pago (3 € de 10 a 18 h, válido todo el día), que funciona con la app Moviltik. Conviene saber que los coches no pueden acceder al interior del recinto histórico.
Las torres son visitables, ofrecen un excelente mirador y constituyen un magnífico punto de partida para el recorrido. Justo al lado, intramuros, se sitúa también la Oficina de Turismo.
Recomendación: visita guiada por Morella.
3. Museo Temps de Dinosaures

A escasos metros de las Torres de Sant Miquel se encuentra el museo Temps de Dinosaures, un lugar que ver en Morella muy recomendable si vas con niños. Una parada sorprendente que nos recuerda que la historia de Morella comienza mucho antes de la Edad Media.
El museo cuenta con reproducciones de dinosaurios a escala real y explica la riqueza paleontológica de la comarca de Els Ports, donde se han hallado importantes restos de dinosaurios. Una visita breve pero muy interesante, especialmente si se viaja en familia.
4. Calle Blasco de Alagón

Avanzar por la calle Blasco de Alagón es recorrer la arteria vital de Morella. Probablemente la vía más reconocible de la ciudad, con sus interminables soportales medievales que protegen al caminante y le invitan a detenerse.
Bajo esos arcos de piedra con vigas de madera se concentran tiendas, bares, restaurantes y ultramarinos donde la tradición sigue viva. Rápidamente se entiende la importancia de la ganadería tradicional, base de una gastronomía que presume de quesos artesanos de cabra y oveja, embutidos de calidad y productos ligados al territorio.
La trufa negra, auténtico tesoro de estas tierras, aparece en muchos escaparates y cartas, enlazando directamente con una de las citas gastronómicas más importantes del año en Morella.
Uno de los establecimientos que más nos gustó fue Ultramarinos Casa Manero, un comercio con alma, de esos que invitan a entrar sin prisas y a salir con la bolsa llena de sabores locales.
Más dulces son los pastissets, rellenos de boniato, naranja o cabello de ángel, y los tradicionales flaons de Morella, una especie de empanadilla dulce elaborada con queso fresco, almendra y aguardiente, profundamente ligados a la identidad morellana.
5. Jornadas de la Trufa

Si hay un momento ideal para visitar Morella desde el punto de vista gastronómico, es durante las Jornadas de la Trufa.
Este evento pone en valor uno de los productos estrella de la comarca, con menús especiales, degustaciones, visitas guiadas y actividades que giran en torno a la trufa negra de Els Ports. Una excusa perfecta para volver y descubrir otra cara de la ciudad.
Información oficial Jornadas de La Trufa.
6. Pla dels Estudis

El Pla dels Estudis es uno de los espacios abiertos más amplios del casco histórico de Morella y funciona casi como una plaza de transición entre la ciudad y el ascenso al castillo. Desde aquí se obtienen buenas vistas del castillo y de los edificios históricos de fachadas blancas que delimitan la plaza.
En este espacio llama la atención un gran reloj de sol, obra del escultor y artista morellano Joan Valle. El Pla dels Estudis es un buen lugar para hacer una pausa, contextualizar la historia más reciente de Morella y entender cómo la tradición sigue muy viva entre murallas centenarias.
7. Basílica de Santa María la Mayor

Situada en la parte alta del casco histórico, la Basílica de Santa María la Mayor es uno de los grandes hitos monumentales de Morella.
Su imponente fachada gótica ya impresiona desde el exterior, pero el interior no se queda atrás: una iglesia fortaleza que habla de fe, poder y defensa. Destacan su órgano, el coro, la escalera helicoidal y la riqueza escultórica que ha sobrevivido al paso de los siglos.Un templo que resume buena parte de la historia religiosa y civil de la ciudad.
8. Convento de Sant Francesc

Justo bajo el castillo se encuentra el Convento de Sant Francesc, uno de los rincones más serenos y evocadores de Morella. Fundado en el siglo XIII, este antiguo convento franciscano desempeñó un papel destacado en la vida religiosa y social de la ciudad.
Su claustro gótico, sobrio y bien conservado, invita a detenerse y a bajar el ritmo antes de continuar la visita hacia la fortaleza. Un lugar perfecto para tomar aire, observar la piedra y seguir reviviendo la Morella medieval paso a paso.
9. Castillo de Morella

Coronando la ciudad, el castillo es el gran protagonista del skyline morellano. La visita es extensa y conviene reservar un mínimo de dos horas para recorrerlo con calma.
Durante el recorrido se atraviesan murallas, torres, aljibes, el Palacio del Gobernador y distintos espacios defensivos que muestran la importancia estratégica de la fortaleza a lo largo de la historia.
La entrada es de pago y toda la información actualizada puede consultarse en la web oficial.
10. Acueducto Arcs de Santa Llúcia

A las afueras del casco histórico se localiza el Acueducto de los Arcs de Santa Llucía, una obra de ingeniería medieval que abastecía de agua a la ciudad.
El paseo hasta el acueducto permite cambiar de perspectiva, alejarse de las murallas y comprender la relación de Morella con su entorno natural. Un cierre perfecto para una visita que combina historia, paisaje y emoción.
La foto es de Marchan2, quien nos propone una ruta por el casco histórico de Morella en su perfil de wikiloc, incluyendo la visita a este monumento.
¿Añadirías algo que ver en Morella?

Morella no se recorre, se conquista paso a paso. Y cuando uno se marcha, lo hace con la sensación de haber formado parte, aunque sea por unos días, de su larga y fascinante historia.



