Naturaleza e historia en los valles de Alzira
En el interior de la Ribera Alta, a pocos minutos de la ciudad de Alzira, se abre uno de los paisajes más sorprendentes del entorno valenciano: el Paraje Natural Municipal de La Murta y La Casella. Dos valles paralelos que combinan historia, patrimonio y montaña mediterránea en un escenario perfecto para disfrutar del senderismo durante todo el año.
El Valle de La Murta, antiguamente conocido como Valle de Miralles por las propiedades medicinales de las plantas que crecían en la zona, fue refugio de ermitaños y escenario de la fundación del Monasterio de la Murta en el siglo XIV. Hoy, su red de senderos señalizados permite recorrer este entorno privilegiado con propuestas para todos los niveles.
A continuación, repasamos las principales rutas, con especial atención a los itinerarios que recorren el Valle de La Murta.
Rutas en el Valle de La Murta
La Murta concentra la mayor parte de recorridos señalizados del paraje natural. Son rutas bien definidas, conectadas entre sí y con distintos grados de dificultad.
SL-CV 81 · Senda Botánica (3,5 km · circular · dificultad baja)
Es la opción más accesible y recomendable para una primera toma de contacto con el valle. Se trata de un recorrido circular que parte del Punto de Información y se adentra en la umbría de la Murta, una zona especialmente agradable por su orientación norte y su abundante vegetación.
A lo largo del itinerario se combinan paisaje natural y patrimonio histórico: el entorno del antiguo monasterio, el jardín romántico, el acueducto del siglo XVIII y antiguas zonas de cultivo que hoy forman parte del paisaje mediterráneo.
Es una ruta ideal para familias, para caminar sin prisas y para descubrir la riqueza botánica del valle.
Track de la ruta:
SL-CV 82 · Senda Histórica (1,5 km · lineal · dificultad baja)
Si lo que buscamos es comprender el pasado de La Murta, esta pequeña ruta es imprescindible. Desde el Punto de Información avanza por la pista principal hasta alcanzar algunos de los elementos más emblemáticos del valle.
En el recorrido encontramos el Peiró (cruz de hierro), la Nevera —antigua construcción circular donde se almacenaba nieve—, el Puente de Felipe II y el conjunto del Monasterio de la Murta, con la Torre de las Palomas como elemento más reconocible.
También se conservan restos del antiguo molino, el jardín romántico y las balsas vinculadas al sistema hidráulico histórico. Es un paseo corto, pero muy enriquecedor desde el punto de vista cultural.
Track de la ruta:
PR-CV 334 · La Creu del Cardenal (3,1 km · lineal · dificultad media-alta)

Uno de los ascensos más representativos del valle. Esta ruta conduce hasta la cima de La Creu del Cardenal (545 m), una atalaya natural desde la que se obtienen magníficas vistas de la Ribera del Xúquer, la llanura litoral y el Mediterráneo.
El itinerario comienza junto al Puente de Felipe II y combina pista forestal y sendero de montaña. Aunque la distancia no es excesiva, el desnivel y el tramo final más exigente requieren cierta preparación física.
La recompensa es una panorámica amplia y abierta que convierte esta subida en una de las clásicas del entorno.
Track de la ruta:
PR-CV 335 · Cavall Bernat (5 km · lineal · dificultad alta)

Para senderistas con mayor experiencia, el itinerario panorámico al Cavall Bernat es una propuesta exigente y espectacular. Desde el Punto de Información se avanza hacia Los Corrales y la zona de la Solana hasta tomar el desvío que asciende a la emblemática formación rocosa.
El recorrido ofrece vistas constantes tanto hacia el interior montañoso como hacia la franja costera. El desnivel acumulado, la dureza y dificultad técnica de algunos tramos hacen que sea recomendable afrontarlo con buena forma física y suficiente agua.
Es, sin duda, una de las rutas más completas del valle en términos paisajísticos.
Ficha del sendero en la FEMECV
Track de la ruta:
GR-236 · Ruta de los Monasterios (tramo señalizado en La Murta)
El valle forma parte del GR-236, un itinerario de gran recorrido que conecta varios monasterios históricos de la Comunitat Valenciana a lo largo de más de 80 kilómetros.
Este sendero sigue antiguos caminos rurales, vías pecuarias y trazados históricos como el conocido Pas del Pobre. En La Murta se puede recorrer alguno de sus tramos como complemento a las rutas locales, añadiendo un componente cultural y de larga distancia a la experiencia.
El Valle de La Casella, la cara más tranquila del paraje
Paralelo a La Murta encontramos el Valle de La Casella, un espacio más amplio y generalmente menos concurrido, perfecto para quienes buscan rutas algo más largas o con un ambiente más solitario.
Aquí encontramos senderos como los PR-CV 303 y PR-CV 304, con posibilidades de ascender a cumbres como el Ouet o La Ratlla, visitar la Cova de la Galera o recorrer pistas forestales que conectan con otras localidades del entorno.
La Casella conserva un carácter más agreste y abierto, ofreciendo una experiencia diferente pero complementaria a la de La Murta.
Recomendaciones para disfrutar del entorno
Antes de iniciar cualquier ruta conviene informarse sobre el itinerario elegido y la previsión meteorológica. Es importante llevar agua suficiente, protección solar y calzado adecuado.
Se recomienda no abandonar los senderos señalizados, no hacer fuego, respetar la flora y la fauna y no dejar residuos. En caso de acudir con perros, deben ir atados.
El horario habitual de acceso al paraje comienza a las 8:00 h y finaliza aproximadamente una hora antes del anochecer, aunque puede variar según la época del año.
Un destino imprescindible en el interior valenciano
La Murta y La Casella conforman uno de los espacios naturales más completos y accesibles del interior de Valencia. Senderos bien señalizados, historia medieval, panorámicas abiertas y un entorno mediterráneo de gran valor ambiental convierten estos valles en una propuesta perfecta tanto para una excursión tranquila como para una jornada de montaña más exigente.
Un plan redondo para descubrir que, muy cerca de la costa, la naturaleza también tiene mucho que contar.



