Hay muchas formas de descubrir la Comunitat Valenciana, pero pocas tan estimulantes como ponerse al volante, abandonar las grandes carreteras y dejarse llevar por un paisaje que cambia a cada curva. Pueblos medievales, viñedos, castillos, montañas, espacios naturales protegidos y una gastronomía estrechamente vinculada al territorio nos esperan a pocos kilómetros de casa.
Disfrutar de un Road trip eléctrico nos invita, además, a plantear estas escapadas desde una perspectiva diferente: planificar las paradas, dedicar más tiempo a cada destino y aprovechar el viaje para conocer pequeños negocios, productores locales y alojamientos rurales. Una forma de viajar más pausada y de reducir las emisiones directas durante nuestros desplazamientos.
En ViveCV hemos seleccionado 8 road trips por la Comunitat Valenciana, desde excursiones de un día hasta escapadas de fin de semana. Ocho propuestas para descubrir algunos de los rincones más especiales de Alicante, Valencia y Castellón, combinando naturaleza, patrimonio, gastronomía y experiencias auténticas.
8 rutas en coche eléctrico por la Comunitat Valenciana
| Road trip | Duración recomendada | Principal atractivo |
|---|---|---|
| Alto Turia | 2 días | Reserva de la Biosfera, buitres y astroturismo |
| Morella y Els Ports | 2-3 días | Pueblos medievales, quesos y trufa |
| Altea, Guadalest y Castell de Castells | 1 día | Del Mediterráneo a la montaña |
| Xixona y Alcoy | 1 día | Turrón, paisajes y modernismo |
| Canal de Navarrés | 1 día | Cascadas, pozas y pueblos |
| Requena-Utiel y Hoces del Cabriel | 2 días | Viñedos, bodegas y naturaleza |
| Bocairent, Mariola y Vall d’Albaida | 2 días | Patrimonio, senderismo y pueblos históricos |
| Castillos del Vinalopó | 1-2 días | Fortalezas medievales y gastronomía |
1. Alto Turia: naturaleza, buitres y cielos estrellados

Recorrido recomendado: Chelva → Tuéjar → Benagéber → Titaguas → Aras de los Olmos.
Duración: 2 días.
En el interior de la provincia de Valencia encontramos uno de los territorios más interesantes para disfrutar de un viaje pausado en contacto con la naturaleza. La Reserva de la Biosfera del Alto Turia, reconocida por la UNESCO en 2019, protege un extenso territorio de montañas, bosques y paisajes fluviales donde los pequeños pueblos conservan buena parte de su identidad rural.
Podemos comenzar nuestro recorrido en Chelva, una población con un extraordinario patrimonio ligado a las culturas cristiana, musulmana y judía. Antes de continuar, merece la pena dedicar unas horas a recorrer su casco histórico o realizar la conocida Ruta del Agua de Chelva.
Desde allí continuaremos hacia Tuéjar, donde el paisaje adquiere un protagonismo creciente. Los cielos de estas montañas son territorio habitual del buitre leonado, una de las grandes rapaces de la Península Ibérica. Precisamente aquí se celebra el Festival de los Buitres, una iniciativa que pone en valor la biodiversidad de la zona mediante actividades de observación y divulgación ambiental.
Nuestra escapada puede continuar por Benagéber y Titaguas hasta llegar a Aras de los Olmos, una población especialmente vinculada a la astronomía y a la protección del cielo nocturno. Si las condiciones lo permiten, contemplar las estrellas lejos de la contaminación lumínica puede ser una de las experiencias más especiales del viaje.
Experiencia imprescindible: observar buitres en libertad desde lugares adecuados y disfrutar de una actividad de astroturismo.
Consejo para viajar en eléctrico: planifica la autonomía antes de adentrarte en los sectores más rurales. Las distancias entre poblaciones no son excesivas, pero la orografía y la disponibilidad de recarga aconsejan organizar el recorrido previamente.
2. Morella y Els Ports: un viaje entre pueblos medievales y sabores de montaña

Recorrido recomendado: Morella → Forcall → Todolella → Cinctorres → Olocau del Rey.
Duración: 2-3 días.
Al norte de Castellón, la comarca de Els Ports reúne todos los ingredientes para disfrutar de un road trip inolvidable: carreteras que serpentean entre montañas, pueblos de piedra, castillos medievales y una gastronomía de montaña que merece por sí sola el viaje.
Nuestra primera parada será Morella, una de las poblaciones más impresionantes de la Comunitat Valenciana. Rodeada de murallas y coronada por un imponente castillo, invita a caminar sin prisas por sus calles porticadas, descubrir su patrimonio monumental y detenerse en sus pequeños comercios de productos tradicionales.
Desde Morella podemos continuar hacia Forcall, un pueblo conocido por su monumental Plaça Major, y después acercarnos a Todolella, donde destaca su castillo-palacio. Cinctorres y Olocau del Rey completan un recorrido que permite conocer una comarca en la que la vida rural y las tradiciones siguen muy presentes.
La gastronomía merece un capítulo aparte. Los quesos artesanos de cabra y oveja, la trufa negra, las setas, los embutidos y los tradicionales flaons son algunas de las especialidades que no deberíamos pasar por alto. Si viajamos en invierno, las jornadas gastronómicas dedicadas a la trufa pueden convertirse en una excelente excusa para organizar nuestra escapada.
Para quienes dispongan de más tiempo, resulta interesante ampliar el recorrido hacia Sorita y el Santuario de la Balma, o incluso cruzar hacia el Matarranya, en la vecina provincia de Teruel.
Experiencia imprescindible: visitar una quesería artesanal, conocer de cerca la elaboración de sus productos y disfrutar de una comida tradicional.
Consejo para viajar en eléctrico: lo más recomendable es establecer una base de alojamiento y recarga en Morella o en un punto previamente comprobado, desde donde realizar los diferentes recorridos por la comarca.
3. De Altea a Castell de Castells: del Mediterráneo a la montaña

Recorrido recomendado: Altea → Callosa d’en Sarrià → Guadalest → Castell de Castells.
Duración: 1 día.
Pocas rutas ilustran tan bien la diversidad paisajística de Alicante como esta escapada que comienza junto al mar Mediterráneo y termina entre las montañas del interior de la Marina Alta.
Podemos comenzar la jornada en Altea, paseando por su casco antiguo de casas blancas y disfrutando de las vistas al mar desde sus miradores. Desde aquí nos dirigiremos hacia Callosa d’en Sarrià, localidad conocida por sus plantaciones de nísperos, antes de continuar hacia uno de los destinos más emblemáticos de la provincia.
El Castell de Guadalest sorprende por su emplazamiento sobre una peña rocosa, rodeado de montañas y con su conocido embalse a los pies. Su pequeño casco histórico, el castillo y los miradores justifican una visita pausada. Para quienes disfruten caminando, existe además la posibilidad de realizar una ruta alrededor del embalse de Guadalest.
El viaje continúa hacia Castell de Castells, atravesando carreteras de montaña y paisajes que nos muestran una cara mucho menos conocida de la Costa Blanca. Aquí encontramos un ambiente rural, pequeños establecimientos tradicionales y un entorno natural que invita a regresar para disfrutar de sus rutas de senderismo.
En el apartado gastronómico destacan las elaboraciones tradicionales de interior, como la olleta, los arroces de montaña o los productos vinculados al cultivo del almendro.
Experiencia imprescindible: detenerse en los miradores del valle de Guadalest y disfrutar de una comida tradicional en alguno de sus pueblos.
Consejo para viajar en eléctrico: al tratarse de una ruta relativamente corta, es una propuesta adecuada para vehículos con autonomías moderadas, aunque conviene iniciar la jornada con suficiente batería para afrontar los tramos de montaña.
4. De Xixona a Alcoy: turrón, Carrasqueta y patrimonio modernista

Recorrido recomendado: Xixona → Puerto de la Carrasqueta → Alcoy.
Duración: 1 día.
Nuestra siguiente propuesta nos lleva a descubrir dos poblaciones alicantinas unidas por una de las carreteras de montaña más conocidas de la provincia: la que atraviesa el puerto de la Carrasqueta.
El recorrido comienza en Xixona, cuna del turrón, donde podremos conocer la historia de un producto que ha dado fama internacional a esta población. Una visita a un museo o fábrica de turrones nos permitirá descubrir su elaboración y la estrecha relación que mantiene con el cultivo tradicional de la almendra.
Desde allí comenzaremos el ascenso hacia la Carrasqueta, atravesando paisajes de pinares y montañas que ofrecen magníficas vistas. La carretera nos conducirá finalmente hasta Alcoy, una ciudad con un sorprendente patrimonio industrial, modernista y cultural.
Entre los lugares que merece la pena visitar destacan la Plaça d’Espanya, la iglesia de Santa María, el Círculo Industrial, la Casa del Pavo y el emblemático puente de Sant Jordi. Para completar la jornada, podemos acercarnos al Parque Natural de la Font Roja o descubrir algunas de las tradiciones alcoyanas vinculadas a sus famosas fiestas de Moros y Cristianos.
La gastronomía ofrece otro aliciente, con especialidades como la pericana, los bajoques farcides y la olleta alcoyana.
Experiencia imprescindible: visitar una fábrica de turrón artesanal y recorrer el centro modernista de Alcoy.
Consejo para viajar en eléctrico: el recorrido es corto, pero incluye un puerto de montaña. La subida aumentará el consumo energético, mientras que el descenso permitirá recuperar parte de la energía mediante la frenada regenerativa.
5. La Canal de Navarrés: una ruta siguiendo el agua

Recorrido recomendado: Anna → Chella → Bolbaite → Navarrés.
Duración: 1 día, ampliable a 2.
En el interior de Valencia, la comarca de la Canal de Navarrés sorprende por la abundancia de fuentes, pozas y cascadas que aparecen entre sus pueblos y paisajes agrícolas.
Es un territorio especialmente atractivo para realizar pequeñas escapadas en primavera y otoño, cuando las temperaturas invitan a caminar y los paisajes muestran tonalidades especialmente bonitas.
Nuestra primera parada será Anna, donde encontramos uno de los espacios naturales más conocidos de la comarca. Aquí merece la pena conocer la Albufera de Anna y, si disponemos de tiempo y calzado adecuado, realizar la espectacular Ruta de las Tres Cascadas, una excursión que permite descubrir varios saltos de agua en un entorno de gran belleza.
Continuaremos hacia Chella, con su conocido Salto, y después nos acercaremos a Bolbaite y sus piscinas naturales, situadas junto al casco urbano. El río Sellent ha modelado aquí un paisaje especialmente atractivo, que podemos combinar con un paseo por las calles tradicionales de la población.
La jornada puede terminar en Navarrés, aunque quienes quieran ampliar la escapada encontrarán buenas razones para continuar hacia Quesa y Bicorp, donde el patrimonio natural se combina con importantes manifestaciones de arte rupestre.
Experiencia imprescindible: realizar un paseo junto al agua y descubrir las piscinas naturales y cascadas de la comarca, respetando siempre la normativa de acceso y baño.
Consejo para viajar en eléctrico: es una ruta con distancias contenidas entre poblaciones, lo que permite dedicar más tiempo a las visitas y menos a los desplazamientos.
6. Requena-Utiel y Hoces del Cabriel: entre viñedos y bodegas

Recorrido recomendado: Requena → Utiel → Villargordo del Cabriel → Hoces del Cabriel.
Duración: 2 días.
Los viñedos, las bodegas y los paisajes del interior valenciano protagonizan este road trip que combina patrimonio, gastronomía y naturaleza.
La comarca de Utiel-Requena posee una larga tradición vitivinícola y es especialmente conocida por la uva Bobal, variedad autóctona que constituye una de las señas de identidad de sus vinos.
Nuestra primera parada será Requena, donde podremos pasear por el histórico barrio de la Villa, descubrir sus famosas cuevas subterráneas y conocer una población en la que la cultura del vino forma parte de la vida cotidiana.
Desde allí continuaremos hacia Utiel y su entorno de viñedos. Una visita a alguna de las bodegas de la zona nos permitirá conocer los procesos de elaboración del vino, descubrir el paisaje agrícola y degustar productos locales. Conviene reservar previamente, especialmente si queremos participar en una experiencia guiada.
Para la segunda jornada proponemos acercarnos al Parque Natural de las Hoces del Cabriel, un espacio de gran valor paisajístico y ambiental donde el río ha modelado un territorio de montañas, bosques y formaciones geológicas singulares.
Aquí podemos completar la escapada con una ruta de senderismo, contemplar los paisajes desde sus miradores o contratar alguna de las actividades de turismo activo que se ofrecen en la zona.
Experiencia imprescindible: visitar una bodega de producción local y descubrir los vinos elaborados con uva Bobal. Si participamos en una cata, lo adecuado es contar con un conductor que no consuma alcohol o realizar la experiencia una vez finalizados los desplazamientos.
Consejo para viajar en eléctrico: conviene organizar la recarga en Requena o Utiel antes de continuar hacia los espacios naturales más alejados de los núcleos urbanos.
7. Bocairent, Serra de Mariola y Vall d’Albaida: pueblos de piedra y naturaleza

Recorrido recomendado: Bocairent → Serra de Mariola → Ontinyent → Albaida.
Duración: 2 días.
La Serra de Mariola y la Vall d’Albaida forman uno de los territorios más atractivos del interior de la Comunitat Valenciana para quienes disfrutan combinando naturaleza, senderismo, patrimonio y buena gastronomía.
Nuestra propuesta comienza en Bocairent, una población que parece surgir de la propia roca sobre la que se asienta. Su casco histórico medieval, de calles empinadas y estrechos callejones, invita a perderse sin rumbo fijo, mientras que les Covetes dels Moros y la Cava de Sant Blai permiten descubrir algunos de sus monumentos más singulares.
Desde Bocairent podemos dedicar parte de la jornada a conocer la Serra de Mariola, parque natural famoso por su biodiversidad, sus plantas aromáticas y sus paisajes mediterráneos. Entre las excursiones recomendables se encuentra la que conduce a la Font de la Coveta, asociada al nacimiento del río Vinalopó.
Al día siguiente podemos continuar hacia Ontinyent, donde el casco histórico y el paraje del Pou Clar son dos de sus principales atractivos, para finalizar en Albaida, una pequeña ciudad con un notable patrimonio monumental, encabezado por el Palau dels Milà i Aragó.
La gastronomía de la zona es otro de sus puntos fuertes: embutidos artesanales, pericana, olleta y los tradicionales herberos elaborados con plantas aromáticas de la montaña.
Experiencia imprescindible: recorrer las calles medievales de Bocairent y realizar una ruta a pie por la Serra de Mariola.
Consejo para viajar en eléctrico: una buena opción es reservar alojamiento con posibilidad de recarga y utilizarlo como punto de partida para realizar las excursiones de ambos días.
8. Los castillos del Vinalopó: un viaje por la historia de Alicante

Recorrido recomendado: Villena → Biar → Sax → Elda → Petrer → Novelda.
Duración: 1-2 días.
El valle del Vinalopó ha sido históricamente un territorio estratégico, una vía natural de comunicación entre la costa y el interior peninsular. Esa importancia histórica explica la presencia de numerosas fortalezas medievales, muchas de ellas situadas sobre elevaciones rocosas que dominan el paisaje.
Nuestra última propuesta consiste en seguir el rastro de estos castillos, descubriendo algunos de los pueblos y ciudades con mayor patrimonio histórico de la provincia de Alicante.
Podemos comenzar en Villena, donde el espectacular Castillo de la Atalaya se alza sobre la ciudad. Esta fortaleza de origen almohade es uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar medieval del territorio valenciano.
Continuaremos hacia Biar, cuyo castillo domina un casco antiguo de calles estrechas y casas tradicionales, para después acercarnos a Sax, donde su fortaleza parece surgir directamente de un enorme peñasco.
La segunda parte del recorrido puede llevarnos hasta Elda y Petrer, dos localidades estrechamente relacionadas con la historia industrial del calzado y que también conservan importantes testimonios de su pasado medieval.
Finalizaremos en Novelda, donde el Castillo de la Mola y el cercano Santuario de Santa María Magdalena forman uno de los conjuntos monumentales más singulares del interior alicantino.
Durante el viaje, además de visitar castillos, tendremos ocasión de probar especialidades tradicionales como los gazpachos manchegos, la gachamiga, los embutidos y los vinos de Alicante.
Si te interesa el patrimonio defensivo, puedes ampliar información en nuestra selección de castillos imprescindibles de la Comunitat Valenciana.
Experiencia imprescindible: visitar varias fortalezas medievales y disfrutar de sus panorámicas sobre el valle del Vinalopó.
Consejo para viajar en eléctrico: las distancias entre localidades son moderadas, pero algunas visitas requieren bastante tiempo. Es preferible dedicar dos días al recorrido si queremos conocer los castillos sin prisas.
Consejos para disfrutar de un road trip en coche eléctrico
Viajar en vehículo eléctrico por la Comunitat Valenciana es una oportunidad para descubrir el territorio desde otra perspectiva. Sin embargo, especialmente cuando nos adentramos en zonas rurales o de montaña, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones.
Planifica los puntos de recarga. Antes de salir, comprueba la ubicación, potencia, conectores y disponibilidad de los cargadores mediante aplicaciones especializadas o las plataformas de los operadores. No todos los puntos de recarga aparecen actualizados o están operativos en todo momento.
Ten en cuenta la orografía. En zonas de montaña, como el Alto Turia, Els Ports o la Serra de Mariola, el consumo energético puede ser mayor durante las subidas. Aunque parte de esa energía se recupera en los descensos, es recomendable disponer de un margen de autonomía suficiente.
Aprovecha las paradas para descubrir el destino. Una visita cultural, una comida en un restaurante local o un paseo por el casco histórico pueden coincidir con el tiempo necesario para recargar la batería. Así, la recarga deja de ser una interrupción y se convierte en parte del viaje.
Busca alojamientos con cargador. En escapadas de varios días puede ser especialmente práctico elegir hoteles rurales o alojamientos que ofrezcan recarga para huéspedes. Es importante confirmar previamente las condiciones de uso, compatibilidad y posibles costes adicionales.
Viaja con tiempo y sin prisas. El verdadero atractivo de estos itinerarios no está en acumular kilómetros ni en visitar el mayor número posible de lugares, sino en conocer cada territorio, disfrutar de la gastronomía local y descubrir experiencias que difícilmente encontraríamos viajando con prisas.
Una forma diferente de descubrir la Comunitat Valenciana
La Comunitat Valenciana es mucho más que sus playas y grandes destinos turísticos. En apenas unos kilómetros podemos pasar de los paisajes mediterráneos a las montañas del interior, descubrir pueblos que conservan siglos de historia o sentarnos a la mesa para conocer productos y recetas profundamente ligados al territorio.
Estos ocho road trips son una invitación a viajar de una manera más consciente: dedicando tiempo a los lugares, apoyando la economía local y disfrutando de la naturaleza con respeto.
Porque, al final, lo importante no es tanto llegar a un destino como todo lo que podemos descubrir durante el camino.




